miércoles, 14 de mayo de 2008

4. ¿Cómo potenciar la lectura y escritura de la imagen?

RTA/ Para potenciar la lectura y escritura de la imagen, un buen recurso puede ser la creación personal del blog ya que en este la palabra adquiere un complemento atractivo, se rodea de imágenes, de sonidos y movimiento llevándola a un estado de palabra-imagen. Un poema, por ejemplo puede estar acompañado de su fotografía que amplia su significado, de un sonido que refuerza su connotación acústica y puede ofrecerse la posibilidad de oírse leído por la voz por la voz del autor; esto debido a que los medios virtuales otros sin números de elementos que complementan las conversaciones como son las grabaciones de audio, los videos, las chat en vivo, la comunidades de foros, el video chat, etc. Estas herramientas se pueden ir implementando en la medida que los participantes desarrollen sus competencias informáticas y fortalezcan el metalenguaje de programación. Existen numerosas páginas que se dedican a ofrecer estos servicios de interconexión y otras que operan a manera de tutorías y facilitan el aprendizaje de la blogosfera.

miércoles, 23 de abril de 2008



" LA MEJOR FORMA DE CONVIVIR EN ARMONIA, ES SIEMPRE ESTAR EN PAZ Y EN FAMILIA, INDEPENDIENTEMENTE DE LAS CIRCUSTANCIAS EN LAS QUE ESTEMOS, ELLOS SIEMPRES NOS APOYARAN SIN PEDIR NADA A CAMBIO"






DIAPOSITIVAS PROYECTAR PARA LA COMUNICACION












NUCLEO PROBLÈMICO No.2-3
¿CÒMO ARTICULAR MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACION CON EL LENGUAJE Y LA CULTURA DE LA IMAGEN?

TEXTO ARGUMENTATIVO
LA INVASION DE LA PUBLICIDAD
La publicidad ha invadido descaradamente al país; hasta hace poco la propaganda era discreta; se hacia al margen; no perturbaba la vida individual o social; su comercialización tenia límites, no gozábamos de especialistas en la materia, pero desde hace unos años, todo a cambiado; la publicidad nos ha invadido, se ha adueñado de nuestras vidas, las ha impregnado abierta y mezquinamente.
Así mismo, los avisos de los periódicos han tenido una escalada formidable, secciones enteras son de avisos, las demás secciones gozan de avisos especiales, generalmente el lector se tropieza con la propaganda inevitablemente, se le mete por los ojos, por las narices, por la boca, lo intoxica, no interesa: de eso se trata.
Las revistas populistas, las que se pueden editar y publicar ampliamente, según de dice, porque es lo que gusta al publico son caso aparte, todas ellas destilan avisos, y el mal gusta señorea; limítrofes obscenas, su vulgaridad aterra. No hay medida ni control, todo esta bien si el producto se vende, t la manera de venderlo es anunciándolo continuamente, y la denunciación es desatar esta ola viscosa sobre el lector indefenso.
Esa propaganda que los estados totalitarios, bajo un Hitler o un Mussolini o un Stalin, se especializaron en desatar para hacer un lavado de cerebros colectivos y que, por lo demás resulto eficaz entre la sociedad, en ese otro aspecto manejadas por las grandes empresas y los magnates económicos, la manera de expresarse los grupos d presión, dentro de nuestro establecimiento ciudadano y pudiente, es esta alarmante publicidad: feroz, despiadada inconsulta y masiva.
Es otra forma de flujo, que tiene infectado el ambiente social. También es otra forma de violencia, en una de las manifestaciones más terribles: La psicología.
El filosofo, Gabriel Marcel se preguntaba “hasta donde puede ser libre el hombre contemporáneo en medio de un estado que dispone de esa arma aterradora que es la publicidad sin limites”1. El estado ha penetrado hasta medula del sr humano que ha socavado su conciencia. Le puede hacer pensar lo que deseen sus dirigentes, es la “invasión psicológica” del que hablaba el mismo filósofo. Es esta la manera como la publicidad invade a la sociedad dictatoríamente e inhumanamente. La propaganda nos ha quitado la libertad que otros nos diera, estamos en sus manos. Creemos, pensamos y sentimos lo que nos imponen, desde su extraño Olimpo, los manipuladores de la publicidad. Especies de Goubels comerciales, cada vez especializados en violar nuestra interioridad, nos dominan y mueven a su antojo.
De ese oscuro imperio, del que domina el país, por todas partes; ya se señalaba lo que ocurre con los periódicos y las revistas. Piénsese lo que sucede ahora con la radio, como se vive la época del aparato en la que el maligno aparatico se ha introducido en todas las aldeas y rincones, y cada ciudadano no se siente completo si no tiene encendido su estuche mágico, la publicidad ha encontrado en la radio su instrumento de dominio colectivo. De ahí el crecimiento excesivo de las estaciones de radio. El populismo también las domina. Cuanto más ruidosa mejor, cuanto más aviso mejor, niños, adultos, ancianos, todos vivimos bajo un sonoro impacto, es otra polución: la del ruido, de nada vale al tratar de mantenerse al margen si la radio nos invade, llega a nuestra soledad, se nos unta por la calle.
Este mismo imperio a invadido a la televisión, un superestado; los intereses que están allí en juego maniatan al gobierno, todo lo corrompen. De ahí la calidad de los programas televisivos, el estado no ha logrado imponerse, ni imponer una TV de contenido social o educativo, o cultural, formativa de un pueblo que no ha podido salir del pobreza. Las famosas “cuñas” todo lo contagian, lo dominan, la “cuña” es reina de la televisión reina irrisoria, de pirueta, de atroz falsedad: todo lo puede decir, propagar, insinuar, imponer, reina al fin. Del mismo modo, millones de colombianos estamos sometidos día y noche a esa mofa, a esa otra polución, que ha infectado el aire a escala nacional. ¿Como puede esos millones de ciudadanos sustraer al indigno influjo?, la TV como el filtro de los estados totalitarios ha invadido la vida interior, ha socavado la intimidad, a so mismo, ha logrado lo que temía y señalaba Gabriel Marcel: la invasión psicológica.
Para concluir, lo triste es que es que es bien difícil poner algún remedio ante este hecho, algún límite por lo menos, a toda esta polución rampante, el ciudadano es un sujeto indefenso, voces aisladas protestan sin obtener respuesta alguna, en vano naturalmente. Los publicistas y empresas se sonríen, detrás de cada aviso, de cada valla, de cada comercial, saben bien que mediante esos avisos, como con las cuñas de la TV, atrapan a sus clientes. No importa tener infectado el país, el aire, las carreteras. O periódicos, revistas, radio y televisión, estadios. El país esta impregnado de una sombría y desmedida publicidad. El estado no solo se alza de hombros, sino que propicia, acoge desarrolla esa propaganda repugnante. Los intereses que están en juego, como en el caso de los narcotraficantes, maniatan al gobierno. El ruido, el mal gusto, la polución, la publicidad siguen en marcha aterradora... “SI DANTE HUBIERA CONOCIDO TODO ESTO, HABRIA PODIDO AGREGAR UN CANTO MÀS A SU INFIERNO”.
“La capacidad de controlar, dirigir y seleccionar información puede convertirse en una fuente de poder comparable a la de los grandes recursos económicos, tecnológicos y naturales”

WILBUR SCHRAMM.
REFLEXION

¿CÒMO INTERVIENEN LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACION Y LA REPRODUCCIÒN DE LA SOCIEDAD, BENEFICIANDOSE DE SU IDEOLOGIA?


La ideología no es un concepto acabado y sobre el cual todo esta dicho; por el contrario se encuentra en pleno desarrollo y es aún punto polémico en el campo de las ciencias. Actualmente existen diferentes concepciones, donde se expresa la presencia de un determinado nivel de desarrollo científico.
Para algunos analistas la ideología es un fenómeno “individual” independiente y sin vínculos dentro del todo social: cada individuo posee una ideología que le es “propia” sin ninguna relación con la de los demás ni con la sociedad de la cual hace parte. La ideología “individual” esta conformada por algunas vivencias de su medio ambiente, pero esta determinada por sus factores biológicos o psíquicos de tipo interno.
De la misma manera, la ideología es un “espejo” de la producción, un reflejo mecánico de ella sin vida ni autonomía; las relaciones económicas que se establecen en la producción condicionan y determinan en forma mecánica el pensamiento y la filosofía de los individuos que forman parte de una determinada sociedad. Así que a tal sociedad con unas determinadas características en su organización económica, corresponde una ideología determinada, que necesariamente es así y que no es más que el fiel reflejo de las condiciones materiales en que el individuo se ubica y produce. En realidad esta concepción de la ideología “espejo” obedece a una visión rígida y mecanista de la sociedad, que fue expresada por algunos teóricos del siglo pasado, pero que hoy día ha sido revaluada porque ya nadie acepta, como científicamente válidos, esquemas deterministas y mecanistas en la interpretación de los fenómenos sociales.
La ideología es considerada como la “conciencia social” de una sociedad, producto de ciertas condiciones de la producción y de un desarrollo y dinámica esencial de ella. No es el reflejo mecánica de una determinada forma de organización social. De alguna manera, la ideología es el resultado de una cierta forma de sociedad, con su organización económica, sus valores, sus instituciones, sus tradiciones, su cultura etc.; pero no es una realidad necesariamente predeterminada de antemano, encajonada, sino una realidad condicionada por lo material, y dotada de una relativa autonomía.
Esta tendencia, es un instrumento a través del cual los individuos se ponen en contacto con la realidad, con los fenómenos que les rodea; en su forma inmediata de conocimiento y de representación del mundo. Sin embargo, no se puede pensar que esta sea como una realidad objetiva y seria de ese mundo, sino una representación imaginaria a través de la cual los individuos mas que describir la realidad, expresan deseos, sentimientos, y captan la apariencia de las cosas reduciéndolos aun nivel determinado.
Los individuos a través de la ideología representan su relación imaginaria con las cosas, con el mundo del cual hacen parte y en el cual producen. No es una relación real sino ideológica. A través de ella los individuos no captan la realidad en su totalidad pues la reducen a parte de ella. “No son las condiciones de existencia reales, su mundo real, lo que el hombre se representa en la ideología, sino ante todo lo que se le representa en su relación con las condiciones de existencia”1 Sin embargo, esta relación imaginaria o ese imaginario, no debe entenderse como sinónimo de falso o erróneo. La ideología según este enfoque, enlaza a los individuos en sus funciones y relaciones dentro de la sociedad. No obstante el termino cohesión deberá mirarse como una armonía en todos los aspectos sociales.
En este ambiente ideológico prevalecen los elementos cuya función es la adaptación a la realidad, comprendiendo los diferentes estadios de la vida colectiva e individual, da mecanismo al todo social a través de los diferentes grupos y sectores que determinan el desarrollo histórico de las sociedades. Esta función de conexión que se cumple en este ámbito es la estructura interna de los fenómenos que existen en el orden social como un orden natural. Esto es, los individuos aceptan sus condiciones de existencia como naturales, inmodificables e independientes de la organización social de la cual hace parte.
La ideología es interiorizada tan profundamente que llega a confundirse con las experiencias de los individuos afirmando que: “la ideología como sistema de representación es indispensable de la experiencia vivida por el ser humano, es decir, que se incorporen sus costumbres, sus gustos, sus reflejos, significa también que para la gran mayoría, esta experiencia es vivida sin que los fundamentos de estas representaciones surjan a nivel de la conciencia. Se trata de un estado que los individuos viven como una naturaleza social que se impone a ellos por un modo de producción que impregna todas las relaciones sociales”2.
A través de la ideología se le asigna un carácter “natural” a los fenómenos sociales, al igual que a los físicos. Los fenómenos se modifican, al no ser explicados científicamente, en sus condiciones reales de existencia y de acuerdo a la forma de organización social existente en cada momento. “El modo de operar que caracteriza a la ideología es el de hacer olvidar o silenciar las verdaderas fuerzas sociales motrices que dinamizan al individuo, en otros términos, hacen perder de vista los orígenes del orden social existentes de tal manera que los individuos puedan vivirlo como un orden natural. Cuando aparece en la sociedad un proceso o un fenómeno susceptible de revelar las contradicciones inmanentes al sistema, el mito hace desaparecer el sentido de una realidad social que dicho proceso o fenómeno podría tener, asignándole una explicación que oculta las contradicciones de ese sistema. El mito, pues, domestica la realidad, la amolda a la realidad impuesta por el sistema, de la cual no es real sino admitiendo las bases sobre las cuales se haya construido la ideología dominante; se toma la clase dominante como parámetro de la objetividad y universalidad”3.
Cada sociedad en sus distintos momentos históricos posee unas formas de conciencia que le son propias y que contribuyen a la reproducción y mantenimiento de sus estructuras. Por tal motivo, la ideología se haya presente en cualquier tipo de relación: económica, política, religiosa, familiar, etc., donde el hombre vive de acuerdo a su contexto social. Es aquí, donde se pueden ubicar las relaciones, la función social de la ideología, como reguladora de las relaciones que se dan en le interior de la humanidad.
Por otro lado, es evidente que a pesar de la antigüedad de los medios masivos de comunicación (prensa desde fines del siglo XVIII o el cine a fines del siglo XIX), solo en el siglo XX se puede hablar de ellos como fenómenos masivos.
Se presentan en este periodo, no por una situación de casualidad o por el ingenio creador de individuos de la época, sino respondiendo a determinadas condiciones de desarrollo de la técnica, las necesidades de la producción dentro del individualismo y las exigencias del proceso socioeconómico en general.
Teniendo en cuenta, los factores que hacen parte de la comunicación se puede suponer que la información es un proceso “entre iguales”. No obstante, esta forma de comunicación solo es característica de las sociedades en las cuales las relaciones que se establece entre los individuos son de cooperación, donde no hay unos que mandan por el hecho de poseer “algo”. La realidad actual de la comunicación se encuentra sobre la concentración y control de ella por parte de los sectores dirigentes de la sociedad y la imposibilidad de los sectores populares de hacer escuchar su voz por no poseerlos mecanismos requeridas para ello.
Para concluir, se tiene que la IDEOLOGIA y la COMUNICACIÒN son dos fenómenos que se encuentran íntimamente ligados. La ideología se halla en todo proceso de comunicación, el emisor posee una ideología que se hace manifiesta en la elaboración y forma de presentación del mensaje; le mensaje lleva implícito un contenido que es, en primera instancia, ideológico; el receptor cuenta igualmente con una ideología que le permite captar los mensajes como inofensivos y neutros, afianzando así su ideología y la de la sociedad en general.
En todo mensaje (película, noticiero, novela, etc.,) hay latente una determinada concepción del mundo, unas relaciones que el emisor trata de imponer a sus receptores (por la forma de transmitir el mensaje, por lo que no dice, por le momento en lo que dice, etc.), sin que se tenga conciencia de ello.
La ideología dominante dentro de los medios masivos de comunicación es la de los que detectan el poder; a partir de ellos, contribuye a la reproducción de la sociedad como un todo, ayuda a fijar a los individuos, clases o grupos en los papeles y funciones que les ha asignado la organización social dominante.
La información repartida a través de los medios masivos posee un carácter subjetivo: no hay información neutral, objetiva, imparcial, puesto que siempre se informa según los interés determinados, esto es, los intereses de quienes poseen los medios de producción y la palabra. Evidentemente, no es posible concebir la existencia de los medios de comunicación neutrales, pues esto implicaría la presencia de una sociedad sin diferencia de intereses entre los grupos sociales; pensar actualmente esto es transitar por el terreno de la imaginación.
En sociedades como la nuestra, se presenta una gran contradicción en relación con los medios, pues siendo éstos patrimonios de toda la sociedad, patrimonio colectivo, son objeto de propiedades privadas. La información que emiten obviamente favorece a los intereses de este tipo de propiedad y se orientan hacia ella afianzándola. La intencionalidad es secundaria dentro de este proceso.
Del mismo modo, la ideología es un sector donde se reproducen valores, normas y pautas de comportamiento que consciente o inconscientemente condicionan a los individuos, instruyéndolos a responder a las exigencias de cualquier sistema en cualquier momento determinado, esta exigencia de reproducción se da tanto a nivel material como inmaterial.
A través de los medios masivos de comunicación los diferentes sectores de la sociedad, se “comunican” se “encuentran” sin tener en cuenta sus distintas posiciones dentro de la estructura social, se crea la sensación de solidaridad, de presencia de intereses comunes, se da un aparente acercamiento que acaba con las diferencias grupales, raciales, de nacionalidad, etc., llegando los individuos a percibir una “armonía social”.
1. Louis Althusser, Ideología y aparatos ideológicos. Edit. Tupac Amaru. Bogotá 1974. 4ª. Ed.Pàg.60.
2. Matterlart, Armand, La comunicación masiva en el proceso de liberación. Edit. Siglo XXI, Buenos Aires 1973, pàg.36.
3. Idem. Pag.71.
4. Louis Althusser, La filosofía como arma de la revolución. Edit. Pasado y presenta, Buenos Aires, 1974, 6º.ed.Pag. 49.

martes, 15 de abril de 2008

COMENTARIO PERSONAL

“El cine, la radio, las artes gráficas, forman un sistema compacto, no tienen necesidad de preocuparse del arte; solo son negocios y este atributo se exhibe como ideología para legitimar las fealdades que se producen intencionalmente”.
Theodor W. Adorno.
Desde mi punto de vista, el lenguaje de la comunicación humana, es un mediador de los distintos tipos de sociedades, ha tenido un complicado mecanismo de cambio patológico. Se ha ido desarrollando un sistema de influencias que han afectado al lenguaje de ciertas estructuras ideológicas. Si la identificación del hombre como persona esta referida esencialmente al criterio de ser “sujeto expresivo”, y si este aspecto le posibilita la capacidad y el decir las cosas más allá de su apariencia , puede afirmarse que el hombre ha estado en un constante proceso de ocultamiento de su propia ambiente. Es decir, el lenguaje no tiene una significación vacía, sino que esta acompañado de un vínculo básico que esta representado en un mundo real y simbólico.
La palabra, entonces, como afirmaba TOMAS DE AQUINO, es racional, y como tal, es problemática como la realidad misma. A través de la palabra, el individuo se manifiesta, se hace sentir, aparece ante los otros y ante sí mismo, hablando y escuchando. La expresión, vertida en comunicación, permite las relaciones entre los seres humanos, una puesta en común de los aspectos problemáticos que implican su propia realidad y el mundo próximo humanizado. De la misma manera, la palabra es el enlace que posibilita en que los hombres se escuchen y se coloque frente a frente. Este es el elemento personal y social del lenguaje.
Y es precisamente esa connotación la que sufrido demasiadas transformaciones a través de la historia humana, lo que le hizo exclamar a un sabio chino: “si yo tuviera concentrados en mi todos los poderes del mundo por un instante, mi único deseo seria devolverle el sentido a las palabras”. Mayor anhelo no puede existir porque los enunciados los articula el hombre y, en últimas, se trataría de devolver el sentido humano al propio sujeto en las relaciones con los demás, con el mundo y consigo mismo. Si las palabras tienen hoy una profunda relación, es porque el hombre que las pronuncia es un sujeto hablador, el lenguaje que emite para expresarse y expresar la realidad de su mundo, implica una falsificación de su racionalidad en la comprensión d las circunstancias que lo envuelven y que él mismo va inventando.
El proceso de la comunicación es el transcurso de la fetichizacion del lenguaje, y reflejo y expresión del fetichismo económico que informa todos los ámbitos y los valores de la vida humana. Y es aquí donde se programa el problema del lenguaje y la ideología. Por tal motivo, lo plantea Erich Fromm: quien hablaba de una “PATOLOGIA DE LA NORMALIDAD SOCIAL”, era precisamente porque comprendía que la sociedad ha desarrollado ciertos antivalores que, a fuerza de la imposición, el dominio, la fuerza y la costumbre, ha terminado por imponerse como elementos indiscutibles, normales y naturales, que reglamentan los patrones del comportamiento de los individuos y las mismas sociedades. Por ello la comunicación ha perdido su original representación, es decir, el de ser esencialmente humana, y se ha alterado en información, información planificada, fría, calculadora, empacada y distribuida, a través d e los poderosos y admirables medios con los que la sociedad cuenta hoy día, a los grandes grupos humanos, a los inmensos sectores de la población que, carentes de voz y de opinión, según los parámetros dominantes, van siendo cada día mas moldeados por los intereses ocultos que remiten esa información. Todo sujeto se mueve en torno a este ambiente en donde los medios de “información” sirven como medidas y canales de los cuales el hombre debe hablar y dialogar, anexando e introduciendo la visión del mundo, de la vida, del hombre y de la historia que se transmite en las informaciones.
En tal sentido, no puede existir el hombre más que como un ser marioneta, manipulado y moldeado dentro de una situación infrahumana que la experimenta como sana y verdadera realidad en la que se “siente feliz”. Es allí en donde se vive la apariencia de ser alguien sin serlo, se sentirse sujeto estando destruido, de hablar sin poder decir nada. Es lo que algunos teóricos han llamado una singular situación de alienación, de autentica locura “normal”. Tal el sentido del hombre y de la comunicación interpersonal en nuestras sociedad.

jueves, 3 de abril de 2008

3¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta la educación frente a los medios masivos?

RTA/ Desde el punto de vista educativo, la incorporación de los medios masivos de comunicación han presentado algo que nos ha parecido una actualización, una modernización, pero si lo analizamos educativamente nos encontramos en un estancamiento pedagógico, o peor aun, un retroceso pedagógico, y esto es así porque hemos consagrado metodologías aparentemente modernas, un estilo vertical, algo físico, esto es un aparato utilizado por un emisor al cual no se le puede responder , o un marco de referencia desde el cual es imposible entrever el sistema de la organización social de la estructura del poder (haya o no relación impersonal) autoritario, impositivo: el tradicional monologo del profesor que a veces se reviste de recursos auditivos o visuales pero que mantienen inmodificable su carácter. Por otra parte, cuando aquí mismo hemos definido educación como un proceso, hemos hablado de una pedagogía problematizadora, por que se evidencia que no hay proceso sin participación. Entonces el problema consistiría en como abrir esos medios masivos para algo mas consubstancial a todo procesos educativo: la participación y el dialogo.